Texto leido con ocasión del 30 aniversario del gobierno del Presidente Frei Ruiz Tagle
Marzo 16, 2024

Estimado Presidente, amigas y amigos:

Ustedes bien saben que el Presidente ordena y a los voceros no les queda otra alternativa que hablar. Así fue entonces, hace 30 años, y así será hoy, cuando nos reunimos para recordar nuestra administración.

Aquí estamos presentes un buen número de quienes tuvimos el honor de acompañar al Presidente Frei. Más viejos, por cierto, y quizá, también, algo más sabios.

Algunos no están ya con nosotros, otros no han podido participar hoy. Los recordamos a todos con afecto, igual como rememoramos aquellos seis años de intenso trabajo; de entusiasmo con el proyecto de la Concertación; de compromiso con una transición pacífica a la democracia y de servicio al gobierno y al país.

La pregunta que quisiera responder junto a ustedes es la siguiente: cómo ha tratado la historia al gobierno de EFRT;  nuestro gobierno. El volumen de información existente al respecto, como pueden imaginar, es enorme: prensa, libros, artículos académicos, estadísticas, polémicas, documentos oficiales, blogs, crónicas y panfletos.

Una simple búsqueda en Google con los términos “Eduardo Frei Ruiz Tagle” y “gobierno” arrojaba a comienza de esta semana 108 mil resultados. La misma búsqueda, pero limitada sólo a documentos académicos—artículos en revistas indexadas, tesis de grado y doctorado, ensayos y análisis eruditos—entregaba 5.220 resultados.

Frente a tal masa de información, en realidad inmanejable, alguien podría elegir un camino fácil. Limitarse a seleccionar sólo aquellos datos y evaluaciones que muestran al gobierno bajo la mejor imagen posible, confirmando el relato que nosotros mismos construimos en aquellos años.

Recuerdo haber conversado con Genaro decenas de veces sobre ese relato—con su eje en la modernización—durante los meses previos a la elección de diciembre de 1993. Y luego haber buscado con varios de ustedes cómo dar forma a esa idea en las comunicaciones del gobierno.

Sin embargo, ir por ese camino sólo nos llevaría a escuchar nuestro propio eco y no la opinión colectiva que la sociedad ha ido elaborando sobre el gobierno FRT.

Pero, ¿hay acaso alguna forma de acceder a esa opinión colectiva?

Por cierto, lo hacemos a cada rato a través de sondeos, encuestas de opinión y otros medios similares. Pero hoy contamos, además, con otras tecnologías que pueden servir para este propósito. Pienso, específicamente, en el ya famoso GPT-4, que apenas lleva 12 meses en operación.

¿En qué consiste? Dicho en pocas palabras, en un modelo de IA que permite auscultar el vasto universo de datos e información que se halla disponible en Internet. Entonces, ¿por qué no usarlo para generar una suerte de espejo donde poder ver reflejada la opinión colectiva que existe sobre nuestro gobierno?

Para probar esa posibilidad pasé varias horas “entrevistando”—por así decir—a este “asistente virtual” capaz de navegar por todos los rincones del Internet, a fin de descubrir—por su intermedio—el tipo de memoria que existe sobre el gobierno Frei y sus acciones.

Por ejemplo, ante la pregunta de cuáles fueron las principales reformas realizadas durante el período, la respuesta fue:

  • Reforma educacional enfocada en mejorar la calidad mediante la implementación de la Jornada Escolar Completa (JEC) y de nuevos programas de estudio.
  • Reforma de Salud: modernización del sistema para mejorar calidad y accesibilidad, ampliación de la cobertura de atención primaria y mejoras en la infraestructura hospitalaria.
  • Modernización del Estado y Reformas Administrativa, abarcando desde la reforma judicial hasta medidas para mejorar la calidad del servicio civil.
  • Fomento a la Inversión y la Exportación, incluyendo la firma de tratados de libre comercio, acuerdos con Europa y el Asia Pacifico y la promoción de sectores clave de exportación.

Uno puede discutir interminablemente sobre si estas, u otras, fueron las principales reformas y en qué orden reportarlas. Pero no cabe duda, me parece, que transmiten la idea de un gobierno que dejó un legado importante y dinámico en varios sectores claves de la sociedad.

De hecho, al profundizar con GPT en torno a esa idea, aparecen decenas de iniciativas, acciones y evaluaciones que expanden en múltiples direcciones la memoria depositada en la memoria virtual. Cubren un rango que va desde la crisis asiática y sus efectos a la detención de Pinochet en Londres; del encarcelamiento de Contreras al cierre de las minas de carbón en Lota, tras ciento cincuenta años de explotación. Me detuve en algunos asuntos para obtener información más precisa.

En particular “conversamos”, por ejemplo, sobre políticas de infraestructura, el ensanchamiento de las libertades personales y el desarrollo de las relaciones económicas internacionales.

De la participación del sector privado en las empresas sanitarias, GPT anota: “Aunque esta medida contribuyó a la modernización del sector, también generó debates sobre las tarifas y la regulación de los servicios básicos”.

En el plano de las libertades, aparecen en primera línea el fin de la censura cinematográfica y el apoyo dado a las JOCAS, Jornadas de Conversación sobre Afectividad y Sexualidad, que costaron al gobierno una polémica con sectores conservadores.

Del impulso dado a las relaciones con los países del Asia-Pacífico, GPT destaca que el gobierno del Presidente Frei actuó “reconociendo la creciente importancia económica y geopolítica de esta región” y que Chile se convirtió en miembro de pleno derecho del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en 1994. Mirado 30 años después, puede apreciarse que este hecho significó un giro de enormes consecuencias en la posición de Chile en el mundo.

En definitiva, basándose en su propia información y en la “conversación” que sostuvimos, GPT resume la visión existente sobre el gobierno de FRT diciendo (cito textualmente): este gobierno “puede ser caracterizado como reformista, con una orientación globalizante, tendencias liberales en ciertos aspectos culturales y morales, y posicionado en el centro a centroizquierda del espectro político. Su gestión buscó equilibrar el desarrollo económico con mejoras sociales y fortalecimiento de la democracia, dentro de un marco de continuidad con ciertas innovaciones importantes en el modelo chileno”.

Más no todo lo que resulta de esta interacción con la información acumulada en Internet es positivo. De hecho, entre los aspectos sujetos a discusión, se señala que:

  • Algunas de las reformas enfrentaron críticas por su implementación y los resultados inmediatos, que para algunos sectores no cumplieron completamente con las expectativas.
  • A pesar del progreso económico y las reformas, persistieron desafíos en términos de desigualdad y distribución de la riqueza. Algunos sectores sintieron que las mejoras no se distribuyeron equitativamente.
  • Hubo controversias políticas, incluyendo debates sobre la rapidez y profundidad de algunas reformas, así como la gestión de ciertos asuntos públicos.

Ya ven ustedes, los debates públicos entre autocomplacientes y autoflagelantes dejaron también su huella en la construcción de esta memoria virtual que aquí retransmito.

En fin, preguntado sobre una síntesis del juicio en “perspectiva histórica” del gobierno de FRT, la respuesta textual de GPT indica lo siguiente: “en resumen, la evaluación […] es multifacética, reconociendo logros significativos en la modernización del Estado y la implementación de reformas estructurales, al tiempo que se consideran las críticas y desafíos en su implementación y en el abordaje de la desigualdad social”.

El equipo de secretarios de Estado y subsecretarios que acompañó al Presidente recibe también una evaluación positiva. Se señala que este equipo “combinaba experiencia política, técnica y académica”. Y que sus miembros provenían de partidos políticos y el servicio público, de ámbitos universitarios y del sector privado. No quise indagar más específicamente sobre ningún caso individual, a riesgo de quedar mal parado con mis compañeras y compañeros de equipo. Suficiente sufrimos ya hace 30 años, sujetos diariamente al escrutinio de los medios de comunicación y a mediciones de nuestra efectividad.

Solo hice una excepción—de justicia y amistad—para saber qué juicio existe en estas memoria virtual sobre el rol de quien presidió el comité político del Gabinete durante la mayor parte del período. Cito: “en su posición, Figueroa jugó un papel crucial en la coordinación de las políticas internas y la administración gubernamental, tuvo un rol fundamental en la seguridad pública, el orden interno y la relación del gobierno con las autoridades regionales y locales. También estuvo involucrado en el manejo de las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo, contribuyendo a la gobernabilidad y al diálogo político en un periodo de consolidación democrática”.

Se termina el tiempo y debo concluir. Entonces, ¿qué extraigo yo de esta conversación con la información depositado en miles y miles de datos informativos procesados por un modelo de IA?

Mi interpretación es que—miradas las cosas hoy, a 30 años de distancia—el gobierno del presidente Frei Ruiz Tagle aparece como habiendo cumplido tres objetivos nacionales de primera importancia:

  • Primero, consolidó la transición democrática con una auténtica vocación de acuerdos políticos y de reconciliación de una sociedad dividida por el pasado;
  • Segundo, dio un fuerte impulso a la modernización y el desarrollo del país mediante reformas que ahora gustan llamarse estructurales—educación, justicia, infraestructura—y políticas sociales que ampliaron la movilidad dentro de los estratos populares y medios y aumentaron el acceso masivo al bienestar;
  • Tercero, reforzó las dinámicas de una economía en crecimiento a través de la integración al comercio internacional, la inversión directa extranjera, el desarrollo de capacidades humanas y una notable ampliación de la colaboración público-privada.

La magnitud y la profundidad de esta labor transformadora en los tres frentes señalados—democracia, reformas sociales modernizadoras y dinamismo económico—resalta más todavía si se la compara con las dificultades que han tenido los últimos gobiernos para asegurar gobernabilidad, crecimiento y desarrollo social.

Permítanme ustedes agregar al final unas palabras personales.

Asumí la vocería de su gobierno, Presidente, sin provenir del tronco histórico de su equipo pero comprometido con su Programa y con la Concertación. Aprendí a su lado y con el comité político el difícil arte de gobernar. No fue un aprendizaje fácil ni exento de tensiones y conflictos. A lo largo de ese proceso fui un testigo privilegiado de aquello que tanto se repite: la difícil misión del Presidente, la infinita complejidad de las decisiones, la soledad del poder. Me sentí solidario con usted y sus decisiones y, en el camino, aprendí también a valorar la acción colectiva del grupo que conformábamos. Tras aquel intenso periodo, he tenido el honor y la suerte de seguir contando con su amistad y de acompañarlo en su rol público, ejercido con dignidad y sabiduría.

De modo que gracias, Presidente. Su Gobierno fue un tiempo bueno para Chile y hoy, 30 años después, esa comprensión empieza a agrandarse.

Muchas gracias.

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