El debate sobre el SAE: Ministra M.P. Arzola, Gob.cl, S. Eyzaguirre, H. Beyer, E. Severin, CIAE-UCH, A. Carrasco
Junio 29, 2026

Ministra de Educación: “Queremos que el mérito sea el eje central del sistema de admisión escolar”

Ex-Ante, 28 de junio
María Paz Arzola. Crédito: Agencia UNO.

La ministra de Educación, María Paz Arzola, es Ingeniera Comercial y Magíster en Economía de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Fue investigadora en Libertad y Desarrollo (LyD). Es una de las ministras mejor evaluadas y tiene como bandera un nuevo proyecto de admisión escolar y el plan de escuelas protegidas para enfrentar la violencia.

 


-Algunos expertos consideran que el nuevo sistema que proponen no es tan eficiente y defienden algunas características de la tómbola. ¿Cuál es su opinión?

-A ver, lo que hemos propuesto es introducir mejoras al sistema vigente. Queremos reducir el peso que hoy día tiene el azar en la admisión y dejar espacio para que se incorporen otros criterios. El más evidente es el mérito académico.

-¿Cómo responde a las críticas de especialistas?

-La verdad es que no nos sorprende que haya críticas a nuestro proyecto. Después de diez años ya hay un diagnóstico bastante claro de que este sistema tiene debilidades que pueden ser subsanadas. No es eficiente que un sistema como el actual sea capaz de dejar a cinco hermanos en cinco colegios distintos.

Queremos que el mérito sea el eje central del sistema de admisión. El esfuerzo y los buenos resultados académicos son variables que hoy día no tienen absolutamente ninguna relevancia en el actual sistema. Y eso lo vemos como un problema. Nuestro principal objetivo tiene que ver con reducir el peso que hoy día tiene el azar en la admisión y aumentar el peso que tienen otros criterios que son legítimos, especialmente el mérito académico.

-¿Quieren avanzar hacia un sistema único de admisión?

-Sí. Un sistema que siga siendo transparente y trazable, que permita más espacios para poder incorporar variables que hoy día no tienen cabida y que son tremendamente importantes para la admisión, como es el reconocimiento de proyectos educativos diversos.

-¿Cómo funcionaría este sistema?

-La idea es que todos los estudiantes postulen juntos en una misma etapa, a través de un mismo sistema. La diferencia respecto al sistema actual es que una vez que ellos postulen van a encontrarse con establecimientos sobre demandados. Pueden optar a una instancia presencial en la cual verifiquen criterios relacionados a su proyecto educativo.

Este procedimiento lo hemos llamado modalidad de elección mutua. Y una vez que ese procedimiento se haya llevado adelante, entonces los colegios tienen que enviar su lista tanto de estudiantes admitidos como en lista de espera. Tienen que enviarla al ministerio para que se asignen cupos de esos colegios como los cupos en el resto de los establecimientos que no tengan esta instancia presencial.

-El proyecto fue lanzado esta semana, ¿cuál es la prioridad?

-Este es un proyecto que está con urgencia suma. No queremos perder el tiempo.

-¿Cómo ha visto la recepción del oficialismo?.

-Yo acá quiero destacar el apoyo que hemos tenido de los parlamentarios oficialistas, con quienes hemos discutido el proyecto antes de presentarlo.

-Respecto a las escuelas protegidas, el TC rechazó algunas propuestas del proyecto. ¿Este tropiezo indica que deben hacer modificaciones relevantes?

-Es importante conocer los fundamentos, porque solamente de esa forma vamos a saber si lo que propusimos puede corregirse. Nuestro objetivo no cambia. Lo que buscamos es generar herramientas para darles mayor seguridad y mayor protección a las escuelas frente a la violencia.

-Muchos estudiantes no están yendo al colegio y están ingresando como soldados al narco. ¿Le preocupa?

-Mira, el año 2025 se produjeron, al interior de los recintos escolares en promedio, 43 hechos delictuales al día, relacionados con drogas y  armas. El problema del narco que tú señalabas es cierto, pero es un desafío no solamente del sistema educativo, sino que también de las familias y de la sociedad en su conjunto.

Lo que nos dicen los directores escolares es que hoy día ven un insuficiente compromiso de las familias con la asistencia de sus hijos al colegio. Hay un desafío como país para mejorar el compromiso de las familias con la educación formal de sus hijos.

-¿Usted cree que los profesores están con una sobrecarga?

-Sí. Los directores debieran ser los líderes pedagógicos de su establecimiento, pero  están agobiados de burocracia. Así es difícil que ellos puedan cumplir su rol.

-En el Instituto Nacional hubo una una amenaza de tiroteo. ¿Usted cree que se puede recuperar ese establecimiento? 

-El Instituto Nacional se puede recuperar, como país no podemos rendirnos a perder los liceos emblemáticos.

-¿Y usted qué haría con la gratuidad? ¿La disminuiría?

-La gratuidad como está hoy día hasta el 60%, es una política en la que no se debiera retroceder. Pero sí creo que hacia adelante se debiera repensar. El costo de esta política de un año a otro aumenta entre 200 a 300 millones de dólares. Si nosotros pudiéramos disponer de esos dineros podríamos usarlos, por ejemplo, para equiparar el financiamiento por niño en los niveles medios de educación parvularia, en jardines infantiles. Ese es el nivel donde tenemos hoy día la mayor brecha con los países de la OCDE.

-¿Está de acuerdo con que el CAE se cobre de manera directa en las cuentas corrientes de una persona?

-La responsabilidad que tiene el Estado es recuperar las deudas, incluido el crédito con aval del Estado, especialmente si proviene de personas que sí pueden pagar ese dinero.

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Presentamos proyecto de ley para reformar el Sistema de Admisión Escolar (SAE) y reponer el mérito académico

Volver a incorporar el mérito en el sistema de admisión escolar y dar la posibilidad a las familias de elegir el proyecto educativo para sus hijos son algunos de los objetivos de la iniciativa.
Presidente Kast y ministra de Educación en presentación de proyecto que reforma al SAE.El Presidente José Antonio Kast presentó un nuevo proyecto de ley para modernizar el Sistema de Admisión Escolar (SAE) y devolver a las familias la libertad de elegir el colegio de sus hijos.

La iniciativa tiene entre sus objetivos reincorporar el mérito académico en los procesos de postulación. De esta manera, se busca dejar atrás el modelo que depende exclusivamente del azar.

“Tenemos que reconocer el mérito de un joven que desde corta edad comienza a prepararse porque sabe que la educación es lo que le va a dar la movilidad social”, afirmó el Presidente Kast.

¿Quieres saber los detalles de la reforma al SAE? Sigue leyendo para conocer más.

¿Cuáles son los grandes cambios que propone el nuevo SAE?

El proyecto de ley reemplaza el actual modelo de tómbola por un sistema mixto de postulación. El proceso se mantendrá dentro de una plataforma única administrada por el Ministerio de Educación (Mineduc) para asegurar la transparencia.

A partir de su implementación, operarán dos mecanismos complementarios para postular a las vacantes:

Elección Mutua (EM)

Es una modalidad voluntaria para los establecimientos que tienen más postulantes que vacantes (sobredemanda).

Esta modalidad permite que los colegios evalúen criterios objetivos y alineados con sus proyectos educativos.

Las familias y los colegios podrán conectar mediante los siguientes criterios permitidos:

  • Rendimiento académico del estudiante a partir de 7° básico.
  • Adhesión voluntaria al proyecto educativo del establecimiento.
  • Asistencia previa a actividades o reuniones informativas del colegio.
  • Aptitudes específicas para programas escolares especializados.
  • Entrevistas y criterios de proximidad territorial.

Este sistema no discrimina. La Elección Mutua mantendrá por ley la reserva de cupos para estudiantes prioritarios (SEP) y alumnos con necesidades educativas especiales (NEE) o discapacidad.

Asignación Aleatoria (AA)

Este mecanismo mantiene el sistema centralizado actual de asignación por sorteo y se aplicará únicamente en dos casos específicos:

  • En los establecimientos que decidan no utilizar el método de Elección Mutua.
  • Para las vacantes que queden disponibles después de terminar el proceso de Elección Mutua.

¿Por qué se modifica el sistema de admisión actual?

El diagnóstico revela que el SAE actual no cumplió la promesa de reducir la segregación escolar ni mejoró las oportunidades educativas.

Actualmente, la falta de prioridad genera dificultades críticas para las familias con buen rendimiento académico.

“Queremos que la admisión escolar dependa menos del azar y que, en su lugar, la admisión dependa de más variables que le hagan sentido a las familias y a los colegios”, indicó la ministra de Educación, María Paz Arzola.

Los datos clave recopilados por el Mineduc detallan los siguientes problemas:

  • Predominio del azar: El 80% de los estudiantes que postula a colegios de alta demanda no cumple con criterios de prioridad y depende de un sorteo. En Primero Medio, la cifra escala a 9 de cada 10 estudiantes.
  • Perjuicio al mérito: En Primero Medio, los alumnos de alto rendimiento consiguen su primera preferencia de colegio solo en el 47% de los casos. Esto es 9 puntos porcentuales menos que el resto de los postulantes.
  • Rigidez de traslados: El sistema actual es rígido para quienes necesitan cambiarse de colegio a mitad de año. Solo el 45% de los cambios anuales se logró hacer directo por el SAE. El resto de las familias debió usar la lista de espera digital alternativa.

Beneficios directos para las familias y apoderados

El cambio legal responde a un amplio respaldo ciudadano, donde el 72% de los apoderados apoya medir el mérito académico y un 62% evalúa mal el sistema vigente.

Los beneficios directos que recibirán las familias con este proyecto de ley son:

  • Mayor libertad: Las familias recuperan un rol protagónico para elegir el proyecto educativo que quieren para sus hijos.
  • Premio al esfuerzo: Se reconoce formalmente el rendimiento académico y el esfuerzo de los estudiantes destacados.
  • Transparencia digital: Todo el proceso operará bajo una plataforma centralizada que garantiza trazabilidad total y evita filas presenciales.

Este proyecto se encuentra sujero a aprobación del Congreso Nacional.

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Avances y retrocesos del nuevo Sistema de Admisión Escolar

 

Existe acuerdo transversal sobre las ventajas de contar con un algoritmo de aceptación diferida para asignar las vacantes escolares. Este algoritmo tiene por objeto optimizar la asignación beneficiando a la mayor cantidad de familias.

En 2024, sobre el 80% de los postulantes a prekínder fue asignado a su primera preferencia y el 96% a alguna de sus preferencias. A nivel de todo el sistema, el 53% quedó en su primera preferencia y el 74% en alguna de sus preferencias. El cuello de botella se da especialmente en 1° Medio, cuando los estudiantes finalizan sus estudios en las escuelas públicas. Estos alumnos postulan en masa a colegios particulares subvencionados, que suelen tener pocas vacantes. Los datos muestran que son pocos los colegios con sobredemanda, pero estos concentran cerca del 55% de las primeras preferencias. Esta concentración de las preferencias obliga a que muchos estudiantes queden en su segunda o tercera preferencia. He aquí la causa de la frustración de las familias, toda vez que la segunda preferencia la valoran con una baja nota (5,4), mientras que la primera con una nota cercana a 7. La enorme asimetría en la valoración de las preferencias revela la falta de oferta escolar atractiva.

¿Puede el nuevo sistema presentado por el gobierno resolver este problema? No. El nuevo sistema no puede aumentar el número de postulantes que queda asignado a los colegios con sobredemanda; lo que sí puede hacer es cambiar quienes quedan admitidos, introduciendo nuevos criterios de selección que disminuyan el peso del azar.

La ministra de Educación ha dicho que el nuevo sistema de admisión seguirá siendo un solo sistema, la diferencia estaría en la incorporación de nuevos criterios de selección para fortalecer la adhesión al proyecto educativo y restablecer el rendimiento académico a partir de séptimo básico. Es una buena noticia saber que el gobierno tiene la intención de mantener un único sistema de admisión, que permita optimizar la asignación de vacantes. Sin embargo, el proyecto de ley, tal como está redactado, crea dos sistemas independientes y no coordinados entre sí, de ahí la necesidad urgente de corregir los errores de redacción para que podamos conocer el nuevo diseño y evaluar si efectivamente es eficiente. Otra buena noticia es que el proyecto vuelve a entregar a los establecimientos de Alto Rendimiento Académico la posibilidad de seleccionar a sus estudiantes en función de su desempeño. También es positiva la incorporación del mérito académico como criterio para priorizar a los postulantes a partir de séptimo básico en el sistema en general. Sin embargo, no parece razonable que estos puedan seleccionar al 100% de su matrícula bajo este criterio, dado que sus proyectos educativos no se definen exclusivamente como tales.

Pero hay tres aspectos sumamente negativos del proyecto de ley, que atentan contra los principios que dice defender. El primero es que permite seleccionar a los postulantes en función de la comuna donde viven o la distancia de sus casas respecto del colegio. Claramente la distancia o la comuna no es señal de mérito ni adhesión al proyecto educativo. En la práctica esto permite discriminar por nivel socioeconómico, perjudicando el derecho a la educación de los niños de comunas que no tienen liceos de enseñanza media o carecen de oferta escolar de calidad. El segundo es la entrevista como instrumento de selección. Esta se presta para seleccionar arbitrariamente, algo que el proyecto dice prohibir. Tercero, el nuevo sistema puede ser evadido completamente si los colegios abren el nivel de medio mayor, pues estos niños no están sometidos a las reglas de admisión y quedarían admitidos directamente en el nivel de prekínder. El debate público debería concentrarse en los criterios de selección para sopesar sus beneficios y perjuicios; y no en el diseño del sistema que debiera ser uno solo, simple, eficiente y a prueba de estrategia, características deseables por sí mismas.

Por Sylvia Eyzaguirre, Investigadora CEP

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Logo Radio Bio BioHarald Beyer cuestiona “elección mutua” de la reforma al SAE: “Puede abrir la puerta a discriminación”

P,aula Villaseñor, Viernes 26 junio de 2026 |

Harald Beyer cuestiona “elección mutua” de la reforma al SAE: “Puede abrir la puerta a discriminación”
El economista y exministro de Educación, Harald Beyer, cuestionó un aspecto del proyecto de ley que busca reformar el actual Sistema de Admisión Escolar (SAE).

El exsecretario de Estado advirtió que el hecho de que los colegios realicen entrevistas a padres en el proceso de postulación al establecimiento -lo denominado “elección mutua”- puede dar paso a discriminación.

“Esa es la otra dimensión del proyecto donde el Gobierno está buscando que los colegios tengan más influencia en el tipo de estudiantes que reciben”, indicó en primer lugar el extitular de Educación en conversación con Radio Pauta.

“Y les permite, entonces, a través de este subsistema que se llama de elección mutua, tener mayor influencia en los estudiantes que eligen. Y eso lo hacen a través de un sistema específico, que le permite al colegio definir otros criterios que los generales para seleccionar alumnos”, explicó la exautoridad.

Entre esos criterios, enumeró Beyer, se hace un listado donde se considera, por ejemplo, la distancia respecto del colegio, la comuna de origen y el compromiso con el proyecto educativo, lo que, en sus palabras, siempre es difícil saber cómo se mide.

“A mí esa parte del proyecto me parece más discutible“, cuestionó, añadiendo, de todas formas, entender la lógica que está detrás de la propuesta del Ejecutivo.

“Como todos sabemos, el actual sistema de admisión escolar genera mucha frustración en los padres, porque sienten que en el colegio que querían quedar no quedaron, y no hubo ninguna oportunidad de mostrar los atributos de su hijo para estar en ese colegio”, continuó.

Aquello, entonces, es lo que abre una puerta. “Pero también, más allá de lo que dice el proyecto y declara de que no habrá discriminación arbitraria, puede abrir la puerta a discriminaciones, y eso a mí me parece que es la parte más delicada del proyecto”, alertó.

El exministro dijo que el proyecto trata de que factores como ingresos familiares, apellidos o religión no se consideren, “pero uno siempre tiene la duda de si va a poder supervisar todo ese proceso” de selección.

“Entonces, yo creo que ese es el ámbito más discutible del proyecto, y eso va a generar yo creo que mucha controversia. Yo personalmente no soy partidario de que exista ese mecanismo. Que sean siempre las familias las que elijan”, sentenció.

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Modificaciones al SAE: ¿de qué hablamos cuando hablamos de mérito?

Por Eugenio Severin, Director Ejecutivo de Tu Clase y consultor internacional en educación. Fue especialista senior del BID en Washington D.C., es docente del Magíster en Políticas Públicas en Educación (ver mas), 26.06.2026

El autor de esta columna profundiza en el concepto de mérito utilizado como argumento en la propuesta del gobierno de modificar el Sistema de Admisión Escolar (SAE). Sostiene que «premiar el esfuerzo y ofrecer oportunidades reales a cada estudiante son dos caras de la misma convicción. Si logramos ponernos de acuerdo en eso, quizás en cuatro años no estemos discutiendo lo mismo con los mismos argumentos invertidos, sino construyendo juntos un sistema que cumpla lo que promete».

Hace pocos días, el gobierno presentó al Congreso un proyecto para reformar el Sistema de Admisión Escolar (SAE). La propuesta crea dos vías de acceso a los establecimientos de alta demanda, una de Elección Mutua, que devuelve a las escuelas con categoría de desempeño alto la facultad de seleccionar a sus estudiantes, y una de asignación aleatoria para los demás. El argumento central del Ejecutivo es que el sistema actual castiga a quienes se esfuerzan, y que es hora de reconocer el mérito.

Nadie debería disentir de la premisa, porque el esfuerzo importa y cualquier sistema educativo que lo ignore pierde algo esencial. El problema no está en valorar el mérito, sino en creer que podemos medirlo con honestidad sin preguntarnos primero cuánto de lo que llamamos mérito es, en realidad, ventaja acumulada.

La evidencia chilena sobre esto es persistente. Dos estudiantes que obtienen el mismo puntaje SIMCE en octavo básico presentan una brecha promedio de más de 70 puntos en la PAES cuatro años después, dependiendo de su nivel socioeconómico. Esa brecha no refleja diferencias de esfuerzo, sino diferencias en las condiciones en que ese esfuerzo se desarrolló. El capital cultural del hogar, el acceso a clases particulares, la calidad del establecimiento de origen y la estabilidad económica familiar operan silenciosamente sobre el rendimiento académico, y el rendimiento académico los registra todos. Cuando seleccionamos por mérito sin considerar esas condiciones, corremos el riesgo de seleccionar, sobre todo, por origen.

El proyecto contiene una tensión que vale la pena señalar, ya que el propio diagnóstico oficial cuestiona que el sistema actual termine, en muchos casos, recurriendo a la asignación aleatoria como mecanismo residual. Sin embargo, la nueva propuesta mantiene esa misma asignación aleatoria como vía principal para la mayoría de los establecimientos, y reserva la selección por mérito para aquellos con categoría alta y sobredemanda. Como advierte el académico José Joaquín Brunner, ese diseño podría terminar segmentando más de lo que democratiza, ya que los colegios que pueden seleccionar suelen ser justamente los más buscados por las familias con más recursos. Conviene tenerlo presente para que, en la práctica, el mérito así concebido no acabe adquiriendo un carácter de clase.

Hay, además, un matiz conceptual que vale la pena nombrar. La libertad de enseñanza, como principio constitucional, protege sobre todo el derecho de las familias a elegir la educación de sus hijos, y conviene cuidar que no se traduzca, sin querer, en el derecho de los establecimientos a elegir a sus estudiantes. Cuando la selección queda enteramente en manos de cada colegio, sin criterios objetivos ni una supervisión efectiva de los sesgos que pueden operar en entrevistas y evaluaciones discrecionales, lo que se busca como libertad de elección corre el riesgo de convertirse, en los hechos, en una forma de exclusión.

Dicho lo anterior, hay una idea en el discurso oficialista que merece rescatarse, no para validar el proyecto completo, sino para llevarla más lejos, y es la diversidad de proyectos educativos. Chile tiene, efectivamente, una variedad de establecimientos con énfasis distintos, científicos, humanistas, técnico-profesionales, artísticos y deportivos. Esa diversidad debería ser una fortaleza, ya que permite que estudiantes con talentos e intereses distintos encuentren espacios donde esos talentos sean reconocidos y desarrollados. El mérito artístico, el mérito técnico y el mérito deportivo existen, y son tan legítimos como el mérito académico convencional. Una política educativa que los tomara en serio requeriría fortalecer esa diversidad desde la oferta, con inversión y criterios claros, y no solo desde la demanda, con selección.

Ese es un camino que el proyecto podría aprovechar mejor. Al concentrar la selección por mérito en los establecimientos académicamente mejor evaluados, se corre el riesgo de reforzar la jerarquía que ya existe en el sistema, en lugar de diversificarlo. Que un liceo de excelencia seleccione a sus estudiantes por rendimiento previo no necesariamente diversifica la oferta educativa, sino que puede terminar estratificándola. Los estudiantes que no quedan en esos colegios no siempre encuentran, como alternativa, establecimientos igualmente atractivos con proyectos igualmente potentes, sino aquello que el sistema ha dejado con menos inversión.

Frente a desafíos como este, el primer instinto político suele ser la consigna. El esfuerzo debe ser recompensado, el azar no puede definir el futuro de un niño, las familias tienen derecho a elegir. Todo eso es verdad. Pero las consignas no reemplazan el análisis, y la simplicidad de la respuesta suele ser inversamente proporcional a la complejidad del problema.

Un sistema de admisión escolar justo no puede reducirse a una frase ni a una sola variable. Requiere combinar criterios que reconozcan el esfuerzo real, que protejan a quienes parten en desventaja, que diversifiquen genuinamente la oferta educativa y que garanticen que los colegios con menos demanda sean igualmente buenos, no solo igualmente accesibles.

Reconocer el mérito en serio exige, antes que nada, crear las condiciones para que el esfuerzo sea lo que realmente lo determine. Un estudiante que se prepara durante años para postular a un colegio de excelencia lo hace desde una plataforma que no eligió, e ignorar esa plataforma no es objetividad, sino naturalizar la desigualdad de origen. Y eso no es un problema de derecha ni de izquierda, sino un problema de todos. Premiar el esfuerzo y ofrecer oportunidades reales a cada estudiante son dos caras de la misma convicción. Si logramos ponernos de acuerdo en eso, quizás en cuatro años no estemos discutiendo lo mismo con los mismos argumentos invertidos, sino construyendo juntos un sistema que cumpla lo que promete.

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Reforma al SAE: Expertos advierten que proyecto del Gobierno amenaza los avances en segregación y revive la discriminación arbitraria

viernes 26 de junio de 2026
Académicos e investigadores del IE-CIAE de la U. de Chile, quienes integraron la Mesa Técnica del SAE, analizan el proyecto del Ejecutivo y advierten que esta medida se aparta por completo de la evidencia acumulada. La propuesta, según dicen, fragmenta el sistema unificado mediante mecanismos de selección particulares, lo que representa un grave riesgo de retroceso en materia de inclusión y de segregación socioeconómica en el país.
Autor, Carlos Cid
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Mesa técnica del SAE

Por , 26 JUNIO 2026

SEÑOR DIRECTOR:

El gobierno envió esta semana un Proyecto de Ley que reforma el Sistema de Admisión Escolar (SAE). Es legítimo advertir su desconexión con el trabajo de la Mesa Técnica del SAE, creada en 2025 precisamente a sugerencia del Congreso. Las sociedades que progresan lo hacen cuando el conocimiento científico incide en el diseño de las políticas públicas. Por las siguientes tres razones este no parece ser el caso.

Primero, la Mesa concluyó unánimemente que el sistema centralizado basado en un algoritmo de aceptación diferida ha contribuido a la eficiencia, transparencia y libertad de elección de las familias, recomendando su continuidad. En cambio, el proyecto contempla el desmantelamiento de las propiedades esenciales del sistema que el país ha institucionalizado en una década, arriesgando complejizar y burocratizar los procesos de admisión de cerca de 400.000 familias al año.

Segundo, la Mesa realizó un diagnóstico riguroso —con audiencias a familias, sostenedores, directores y expertos nacionales e internacionales— que identificó problemas concretos y elaboró propuestas fundamentadas en varios ámbitos que el Mensaje Presidencial invoca. Sorprende que esas propuestas no sean consideradas en un proyecto que busca responder a demandas ciudadanas ampliamente compartidas.

Tercero, en cualquier sistema de admisión es legítimo que coexistan distintas nociones de justicia para distribuir cupos escasos. Mientras el SAE confiere al azar un papel dirimente dado un principio de igualdad de la niñez, el proyecto confía en un principio de justicia meritocrática que utiliza el rendimiento para dirimir. La Mesa debatió esas diferencias, pero convergió en que todo sistema debe evitar discriminación, arbitrariedad y opacidad. El proyecto, sin embargo, reintroduce las entrevistas a familias y sitúa la voluntad de los sostenedores por sobre cualquier noción de justicia, reinstalando el origen social como factor determinante de las oportunidades educativas, retrocediendo una década y retrotrayéndonos como excepción a nivel mundial.

El Congreso está a tiempo de retomar las propuestas de la Mesa Técnica y revalorizar los acuerdos técnico-políticos que Chile ha usado para procesar sus problemas más acuciantes.

Alejandro Carrasco

Decano Facultad de Educación

Pontificia Universidad Católica de Chile

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