Por Sara FruehA medida que la inteligencia artificial comienza a transformar el trabajo en muchos sectores de la economía, estudiantes, padres y educadores se enfrentan al reto de preparar a los jóvenes para el mercado laboral, cuando aún no están claros los impactos futuros de la IA en el empleo.
“Es un momento realmente estresante para los profesores, para los estudiantes, para los padres, para industrias enteras”, dijo Adam Browning de la Washington Leadership Academy, una escuela autónoma en Washington, D. C., quien habló en un taller reciente organizado por la National Academies’ Action Collaborative on Education and Workforce Trajectories in Tech .
El evento reunió a participantes de los sectores de la educación, la industria y la filantropía para explorar cómo la IA está afectando la educación y el empleo, tanto dentro como fuera del ámbito tecnológico, y cómo las organizaciones pueden colaborar para gestionar dichos impactos.
“La IA nos ha desafiado, tal vez nos ha transformado, y somos nosotros quiénes definiremos su rumbo y trayectoria”, afirmó Talitha Washington, de la Universidad de Howard, quien presidió el comité organizador del taller. “No partimos de cero y somos nosotros quiénes la moldearemos y le daremos forma.”
‘El aprendizaje nunca se detiene’
En uno de los paneles del taller se abordó un tema delicado: dado el impacto incierto que la IA tendrá en muchos empleos en el futuro, ¿qué deberían estudiar los jóvenes para ser empleables, ya sea en el sector tecnológico o en otros sectores?
Shabbir Qutbuddin, de la Escuela de Informática y Emprendimiento de Ivy Tech Community College, aconsejó a los estudiantes que comenzaran por donde residen su curiosidad e intereses y que investigaran las aplicaciones prácticas de lo que desean estudiar, instándolos también a desarrollar habilidades transferibles como el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la colaboración.
Qutbuddin hizo referencia a investigaciones que destacan la combinación de las humanidades y las habilidades tecnológicas, ya sea en los sectores manufacturero, sanitario o empresarial. «Creo que esa combinación probablemente proporcionaría a los estudiantes las habilidades más adaptables», afirmó.
“Incluso después de graduarse de la escuela secundaria o la universidad, ese aprendizaje nunca se detendrá; deben adaptarse a los nuevos cambios”, continuó. “Será un proceso constante de perfeccionamiento, actualización de habilidades y aprendizaje a lo largo de toda la vida”.
Kristin Lauter, de Facebook AI Research (FAIR) Labs North America, compartió su opinión sobre lo que significa estar preparado para el mundo laboral actual, basándose en su experiencia en Meta. «Los estudiantes y los candidatos a un puesto de trabajo deben estar muy atentos y con la mente abierta para utilizar la IA de forma creativa», afirmó. En los puestos técnicos, se espera que los programadores utilicen la IA para ser mucho más productivos.
Lauter recalcó que seguirá siendo importante que las personas desarrollen y mantengan un profundo conocimiento especializado; incluso cuando las tareas se deleguen en modelos de IA, los humanos deben ser capaces de evaluar los resultados. «Creo que debemos analizar críticamente, en cada campo, qué es lo que realmente necesitamos que aprendan los estudiantes», afirmó.
Oportunidades y riesgos en la educación primaria y secundaria.
Maya Israel, de la Universidad de Florida, lidera un grupo de trabajo sobre IA que ofrece orientación a los distritos escolares de Florida sobre cómo enseñar a los estudiantes conocimientos básicos de IA (cómo funciona la IA, sus usos apropiados y sus límites) y cómo incorporar la IA en la educación primaria y secundaria.
“Analizamos esto desde la perspectiva de equilibrar oportunidades y riesgos”, afirmó Israel. La IA ofrece oportunidades para crear itinerarios de aprendizaje personalizados, potenciar la autonomía estudiantil y desarrollar habilidades para el mercado laboral, explicó. Por otro lado, entre los riesgos se incluyen las amenazas a la integridad académica y la posibilidad de una dependencia excesiva de la IA.
La Asociación de Profesores de Informática está revisando los estándares que definen el contenido de informática que todos los estudiantes de primaria y secundaria deben conocer, explicó Bryan Twarek, miembro de la asociación. Los estándares integran la IA en diversas áreas conceptuales, desde algoritmos y programación hasta sistemas y seguridad, y también hacen mayor hincapié en la interacción entre la informática y la sociedad, añadió.
“Si hacemos bien este trabajo y podemos enseñar ética y responsabilidad junto con el contenido técnico, podremos formar a la próxima generación de desarrolladores con esas aptitudes”, afirmó Twarek. Estos desarrolladores podrán plantearse preguntas cruciales: ¿Es la IA adecuada para esto? ¿Debería yo estar desarrollando esto? ¿ Quiénes se verán beneficiados y quiénes perjudicados? “Se trata de un conjunto de habilidades y aptitudes que no surgen espontáneamente; necesitan ser enseñadas, fomentadas y apoyadas, y eso no sucede actualmente”, concluyó.
Twarek también recalcó que los educadores necesitarán más formación profesional para enseñar sobre IA. En una reciente encuesta bienal a docentes de primaria y secundaria, el 81 % considera que la IA es fundamental, pero solo el 42 % se siente preparado para enseñarla. «Como sector y como comunidad, debemos redoblar esfuerzos y brindarles un mejor apoyo para que puedan adaptarse a estos cambios», afirmó.
Si bien la industria ha proporcionado recursos útiles a los distritos escolares y a los docentes, es importante no depender únicamente de ella para obtener apoyo profesional y planes de estudio, afirmó Katy Knight, de la Fundación Familiar Siegel. «El objetivo de la educación primaria y secundaria es formar ciudadanos productivos e integrales: personas con capacidad de decisión, capaces de tomar sus propias decisiones y con un futuro prometedor, no necesariamente solo personas que serán buenos trabajadores», añadió.
Inteligencia artificial en la educación superior
Las instituciones de educación superior también buscan maneras de preparar a sus estudiantes para los empleos que la IA está transformando.
“Para ser empleable en un futuro próximo, la clave está en la adaptabilidad… en las habilidades duraderas que te ayudarán a seguir avanzando en tu carrera”, afirmó Antonio Delgado, del Miami Dade College. “Pero también se trata de las habilidades técnicas que necesitarás aprender para ser empleable”.
Delgado explicó cómo Miami Dade creó los primeros títulos de asociado y de licenciatura en IA aplicada y luego colaboró con otros colegios comunitarios y con la Fundación Nacional de Ciencias para expandir la idea. Crearon el Consorcio Nacional de IA Aplicada, que capacita a educadores en IA y ayuda a los colegios comunitarios a desarrollar programas de educación en IA.
“En los próximos dos o tres años, veremos una necesidad cada vez mayor de que la industria y el mundo académico colaboren en el desarrollo de la fuerza laboral y el talento que egresen de nuestras universidades y colegios comunitarios con las habilidades adecuadas”, dijo.
Margie Vela, de la Machine Learning University de Amazon Web Services, describió una de estas colaboraciones, en la que trabaja con profesores de todo el país para ayudarles a mejorar sus habilidades en inteligencia artificial y en herramientas de aprendizaje automático.
Según Vela, Amazon capacita constantemente a sus empleados para que se mantengan al día con los cambios y la evolución de la tecnología. «Mientras capacitamos a nuestros empleados, contamos con científicos que adaptan ese contenido para nuestros educadores». Comparten el contenido en GitHub para que los educadores puedan integrarlo en sus clases, lo que permite a los estudiantes aprender sobre las últimas tecnologías de IA.
Barbara Grosz, de la Universidad de Harvard, destacó la importancia de integrar la ética en los planes de estudio y en la enseñanza de la informática. «Todos los programas de educación superior en informática pueden enseñar ética», afirmó.
Con ese fin, filósofos e informáticos de Harvard colaboraron en el desarrollo de los módulos Embedded EthiCS, que ayudan a los estudiantes a identificar y analizar problemas relacionados con la tecnología, explicó Grosz. Por ejemplo, ¿cuál es la estructura de recompensa de un sistema de IA en particular? ¿Está diseñado para maximizar el beneficio de los más desfavorecidos, el beneficio general de la sociedad o las ganancias? Los módulos están disponibles gratuitamente para todos bajo una licencia de Creative Commons, señaló.
El cambio debe ser integral en los lugares de trabajo.
Las habilidades necesarias en el ámbito laboral están cambiando en respuesta a la IA, y no solo para quiénes utilizan directamente las herramientas de IA, explicó Marachel Knight, miembro de los consejos de administración de Marvell Technology y Ericsson AB. Además de estas habilidades directas, el personal técnico que integra dichas herramientas en los sistemas corporativos requiere un conjunto distinto de competencias. Asimismo, se requieren otras competencias para los ingenieros responsables de construir la infraestructura tecnológica y para los líderes encargados de rediseñar los flujos de trabajo en toda la empresa y de establecer directrices para un uso ético y responsable de la IA.
Andrew Puryear, de 1AU Technologies, también señaló los cambios más amplios en los procesos y en la cultura que las empresas necesitan. «El cambio debe ser integral», afirmó. «A menos que la cultura cambie de manera que cada ingeniero, cada empleado de la plantilla, comprenda cómo usar la IA para acelerar sus flujos de trabajo, habrá herramientas que quedarán descartadas».
Marachel Knight expresó su esperanza de que, a medida que las empresas se apresuran a adoptar la IA, no permitan que la ética se vea comprometida por la prisa. «Me gustaría que intentáramos hacer ambas cosas», dijo. «Estratégicamente, la IA es una ventaja competitiva, pero la seguridad también es un requisito competitivo».
Próximos pasos

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